Tendencia a la actualización, concepto del yo y el enfoque personalizado, según Carl Rogers
Informe realizado por Javier Ardouin, Claudio Bustos y Mauricio Jarpa (1998)
INDICE
- Introducción
- La tendencia actualizadora
- Concepto del yo
- El enfoque personalizado
- Discusión
- Resumen
- Referencias bibliográficas
INTRODUCCION
Este trabajo abordará la visión de Carl Rogers sobre
la persona humana, centrándose en los aspectos de la tendencia a la
actualización y el concepto del yo que los tienen los individuos,
junto a una breve reseña de la terapia creada por Rogers, basada en
estos conceptos.
La primera parte de este informe definirá el concepto de tendencia
a la actualización, su expresión en el ser humano como potencial
del desarrollo del yo y las características de los individuos que
dan curso libre a éste. Después, se tratará del concepto
del sí mismo, la discrepancia posible entre éste y el yo ideal
- la denominada incongruencia- con sus consecuencias y los efectos de la
resolución de la discrepancia. Tras esto, se entregarán las
características del enfoque personalizado de terapia de Rogers: las
condiciones necesarias para su establecimiento, el proceso de cambio en el
cliente y las consecuencias de la terapia en la conducta posterior de éste.
Finalmente, se establecerá una discusión acerca de las ventajas,
limitaciones y desventajas de los puntos fundamentales del modelo de Rogers,
junto al resumen de este trabajo.
Este informe expondrá algunos conceptos básicos de la teoría
de Rogers, como son el de tendencia a la actualización y el de concepto
de yo, sin ahondar en los conceptos de valoración organísmica
ni en los de incongruencia; se darán algunas nociones sobre la terapia
rogeriana, ya que las formulaciones teóricas de Rogers se hacen plenamente
comprensibles al enmarcarlas dentro de la relación terapéutica.
El modelo de Rogers pertenece a la corriente de la psicología
humanística, denominado específicamente terapia no directiva,
terapia centrada en el cliente o enfoque personalizado, nombres variables
de acuerdo al grado de desarrollo de las ideas de este psicólogo.
LA TENDENCIA ACTUALIZADORA
Rogers plantea la existencia en el universo de una propensión
permanente hacia un orden creciente y una compleja capacidad de
interrelación (Rogers, 1987, pag.71), que recibiría el
nombre de sintropía o tendencia mórfica. El enfoque personalizado
está apoyado en la confianza básica en los seres humanos y
en todos los organismos por la existencia en ellos de una tendencia
actualizadora, - expresión de la sintropía- por la cual
el organismo avanzaría hacia su propia realización, su
autorregulación y la independencia del control externo(Rogers,
1987, pag.65); esta tendencia es selectiva y direccional, es decir,
constructiva(Rogers, 1987, pag.66) y explicaría toda la
gama de conducta y el desarrollo humanos (Frick, 1973,pag.170). Las
tendencias que parecen contravenir a la actualización serían
expresiones neuróticas o pervertidas de la tendencia realizadora,
que se originan en un estado de incongruencia(Frick, 1973, pag.170)
La tendencia a la actualización surge a pesar de las condiciones adversas,
pero se expresa de mejor forma en la medida de que el organismo y el ambiente
esté en armonía con lo cual el organismo se enriquece
y satisface sus potenciales (DiCaprio, 1989, pag.324); en los seres
humanos, destaca entre estos el potencial del desarrollo del yo, como
deseo de establecer nuestra identidad o de conservar nuestro amor
propio. (DiCaprio, 1989, pag.324). Lo relevante es que la realización
del yo es una de las principales fuentes de motivación, junto a las
necesidades del organismo y las condiciones del ambiente; el desarrollo del
yo cada vez impone más sus requerimientos de motivación, lo
que contribuye al bienestar de la persona.
Las personas que logran manifestar de manera adecuada la tendencia actualizadora
desarrollan una mayor autocomprensión, una mayor confianza en
sí mismos y una mayor habilidad para elegir su conducta. Aprenden
de un modo más significativo y disponen de mayor libertad para ser
y llegar a ser (Rogers, 1987, pag.77).
CONCEPTO DEL YO.
El centro de la teoría de la personalidad de Rogers se basa en el
desarrollo del concepto del sí mismo, definido como las tendencias,
el sentimiento emocional y las ideas que el individuo reconoce, interpreta
y valora como propios (Frick, 1973, pag.167-168). Este concepto del
sí mismo, según Rogers, siempre busca alcanzar la unidad
y la totalidad, para alcanzar la coherencia del sí mismo; sería
una de las necesidades primarias del organismo el alcanzar el estado de
congruencia, entendido este como la adecuación entre experiencia y
percepción.
El concepto del yo, al igual que el de todas las representaciones mentales,
puede o no estar de acuerdo con las facultades reales del yo. El tipo de
correspondencia que se tenga entre el concepto real y el concepto ideal del
yo es variable de persona en persona. Lo que nosotros pensamos de nosotros
mismos es importante en nuestra conducta, pues siempre la persona trata de,
conscientemente, de comportarse de una manera consistente con la concepción
del yo. Cuando se produce una diferencia significativa entre los conceptos
reales e ideales del yo se ocasionará, según Rogers, una
anormalidad en la expresión del comportamiento y la personalidad de
una persona
Cuando hay discrepancia entre el concepto del yo y las experiencia reales
del yo se produce lo Rogers llama la incongruencia ,que sería la
discrepancia entre el concepto del yo y las experiencias reales del
yo (DiCaprio, 1989, pag.328). Cuando se produce la incongruencia, la
persona tiende a expresar sentimientos y emociones negativas; en estos casos,
el concepto del yo pronto se encuentra distorsionado y alejado de las necesidades
reales del yo, y esto trae como resultado la frustración ya que en
gran medida su conducta y los sentimientos que experimenta son irreales y
no se originan en las verdaderas reacciones de su organismo, sino que son
sólo una fachada (Rogers,1984, pag.105)
La capacidad de desarrollo y potencialidades de las personas se ven gravemente
afectados cuando el concepto del yo se encuentra distorsionado o mal conformado.
La falta de expresión plena de las potencialidades trae consigo a
la persona problemas físicos o psicológicos lo que se ve muy
bien en las relaciones interpersonales, las cuales están en gran medida
determinados por las variables en el concepto del yo.
Rogers atribuye muchas anormalidades a conceptos defectuosos del yo. Cuando
una persona busca fuera de sí mismo, no puede saber cuales son los
requerimientos verdaderos del yo y, por lo tanto, no los puede satisfacerlos
como también es el caso de las personas que tienden a comportarse
complacientemente con los demás, lo que tiene como consecuencia que
nunca pueda expresar de manera libre sus impulsos y sus sentimientos. Otro
caso relevante es el de la persona que no se siente satisfecha con su yo,
por lo cual trata de ocultarlos con sentimientos contrarios a él,
lo que le lleva a no poder experimentar nunca con su yo real.
Todos estos síntomas de anormalidades producto del concepto defectuoso
del yo no se pueden tratar directamente, sino que se las tiene que hacer
desaparecer ayudando a la persona a descubrir que la expresión de
su yo real en el conocimiento de las experiencias sensitivas y viscerales
que le permitirá ser una persona funcional al no distorsionar la
experiencia; cuando en las experiencias interpersonales y en la terapia se
dan las condiciones necesarias, la persona puede sentir positivamente hacia
sí mismo. Este sentimiento positivo se puede incorporar a el concepto
del yo y ampliarlo, obteniéndose así una imagen más
real de su personalidad con lo cual la concepción del yo será
más congruente con el yo real (DiCaprio, 1989, pag.329); la
expresión de sus sentimientos reales se hará más plena
y se sentirá menos manejado por ellos, de tal forma que puede vivir
apoyado en esos sentimientos suyos, abandonando sus muros defensivos y
estableciendo una comunicación verdadera con las otras personas.
EL ENFOQUE PERSONALIZADO
Rogers habla de un tipo de relaciones interpersonales - que pueden ser tanto
las de la terapia como otras - que sería el más
adecuado para la expresión de las tendencias a la actualización
y al logro de un concepto del yo integrado; este sería el llamado
enfoque personalizado, también denominado terapia centrada en el cliente
o terapia no directiva, en el cual los recursos personales pueden ser alcanzados,
al crear un ambiente definible de actitudes psicológicas
facilitativas (Rogers, 1987, pag.61); las personas poseerían
en su interior muchos recursos autocomprensivos, con los cuales puede modificar
los conceptos propios, las actitudes básicas y la conducta autodirigida.
Para que una relación interpersonal sea un estímulo para el
crecimiento, tienen que estar presentes tres condiciones, las que se aplican
a cualquier situación en la que se fija como objetivo el desarrollo
de las personas, pero en especial medida a la psicoterapia: la autenticidad
del terapeuta, la aceptación de éste de la persona del paciente
y la capacidad del terapeuta para entender los procesos internos del cliente.
Durante la terapia, el paciente experimenta diversas experiencias; en este
proceso se pueden producir cambios de rumbo, momentos de inestabilidad, el
sacrificio de ciertos logros anteriores o la confrontación con los
errores cometidos. En una primera etapa, en el proceso de exploración
de las actitudes, el cliente comienza a sentir por primera vez que este proceso
en el que está comprometido implicará cambios propios de una
índole que no había sospechado. Teme, a la vez que desea, este
cambio al que percibe oscuramente. A medida que los elementos de la experiencia
rechazados acceden a la consciencia, es necesario un proceso que concebimos
como la reorganización de sí mismo. La imagen de sí
del cliente debe modificarse para incluir otras nuevas percepciones de la
experiencia. Esto puede implicar un cambio ligero cuando las experiencias
negadas son sólo levemente incoherentes con el sí mismo -
provocando un pequeño malestar - o una reorganización más
drástica, en la cual el sí mismo y sus relaciones con la realidad
cambian tanto que pocos aspectos siguen intactos. En el caso de la
reorganización radical, total, el paciente puede atravesar las más
devastadoras tormentas del dolor, y una confusión total y caótica.
Ya en las últimas fases, cuando la zozobra ha concluido, el cliente
puede sentir de manera vívida la experiencia, puede usarla como referente
claro para hacer constructos personales más reales y flexibles,
compatibilizando la imagen del yo con su yo real en un proceso continuo.
Existirían ciertas características que presentarían
los clientes tras la terapia:
- Durante la última parte de la terapia, por parte del cliente, hay un mayor análisis de los planes y de los pasos conductuales que debe realizar, como también de los resultados de estos pasos.
- Se produce un cambio de una conducta relativamente inmadura a una relativamente madura.
- En la terapia centrada en el cliente exitosa hay una disminución de la tensión psicológica, según muestran las producciones verbales del cliente.
- Parece producirse un disminución de las conductas defensivas corrientes y una mayor conciencia de las conductas defensivas que se presentan.
- Se muestra una mayor tolerancia a la frustración, tal como se la mide objetivamente en términos fisiológicos.
DISCUSIÓN:
Ventajas
- Rogers es uno de los principales exponentes de la corriente humanística que reconoce como motivación fundamental de la conducta la tendencia a la actualización, que abrió una nueva visión holística, preocupada del individuo, alternativa a los modelos de control de conducta de orientación conductista como el de Skinner.
- Rogers ha incentivado la investigación sobre algunas características de los terapeutas, como lo son la autenticidad, la empatía y un respeto positivo incondicional (DiCaprio, 1989, pag. 345) y de las características de la relación terapéutica.
- El modelo de Rogers entrega una visión complementaria a la Karen Horney en lo referente a los conceptos de yo real e ideal, explicando algunos conductas que serían las consecuencias de las diferencias entre el concepto del yo real e ideal; además, señala la forma de resolver la incongruencia, la cual sería el conocimiento de las experiencias sensitivas y viscerales.
Limitaciones
-
La teoría de la personalidad de Rogers, bastante optimista en lo referente
a la bondad del individuo y en la capacidad de este para lograr su
actualización, junto al aprecio por el cambio, serían adecuadas
para la cultura norteamericana, pero tal vez no lo sea para otros tipos de
culturas que privilegian la estabilidad:
las teorías de la mutabilidad, la reactividad y las posibilidades de mejoramiento [como la de Rogers] son más apropiadas para los tipos de personalidad que se encuentran en los Estados Unidos; mientras que las teorías de la interioridad, de la fijeza y la integridad resistente a los cambios son mejor recibidas en Europa (David y Bracken, 1963, pag. 12) - La terapia de Rogers, por lo menos en su etapa del los 50 (terapia centrada en el cliente), restringía el papel del terapeuta al no permitirle expresar de manera libre toda su personalidad; con el tiempo, el trabajo del enfoque personalizado en grupos de terapia le permitió a Rogers darse cuenta del descuido de la persona total del terapeuta .
Desventajas
- No ofrece muchas sugerencias concretas y directas para lograr el cambio en conductas específicas de los individuos. De acuerdo a esto : aun cuando pasa gran parte del tiempo discutiendo los beneficios que resultan cuando una persona logra un estado de congruencia, en realidad no nos dice como llegar a este estado, excepto en términos muy generales (DiCaprio, 1989, pag.345)
- La visión de Rogers sobre un yo que no se escinde y que solamente requiere ser aceptado ha sido considerado como demasiado optimista, a diferencia de autores como Freud que da como el eje de la personalidad al ello, que se caracteriza por ser egoísta, antisocial y primitivo.
RESUMEN
En este trabajo, se trata la teoría de Rogers, en dos aspectos
básicos como lo son la tendencia actualizadora y el concepto del yo,
todo esto dentro de la introducción.
En un primer punto se describió la tendencia actualizadora, la cual
es definida como una expresión de la sintropía, por la
cual el organismo avanzaría hacia su propia realización, su
autorregulación y la independencia del control externo.
En un segundo punto se describió el concepto del yo según Rogers,
el cual sería definido como; las tendencias, el sentimiento
emocional y las ideas que el individuo reconoce, interpreta y valora como
propios (Frick, 1973, pag.167-168).Este concepto puede estar o no de
acuerdo con las facultades reales del yo.
En un tercer punto se define el enfoque personalizado, el cual se definiría
como un tipo de terapia centrada en el cliente o no directiva.
En la discusión se analizaron las ventajas, desventajas y limitaciones
vistas en el informe, considerando la tendencia actualizadora, el concepto
del yo y el enfoque personalizado.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
- Rogers, Carl R. (1984): El proceso de convertirse en persona. Barcelona: Paidós.
- Rogers, Carl R.(1987): El camino del ser. Barcelona: Kairós.
- Frick, Willard B.(1973): Psicología humanística. Buenos Aires: Guadalupe.
- DiCaprio, Nicholas S.(1989): Teorías de la personalidad. México D.F.: Mcgraw-Hill.
- David, Henry P. y von Bracken, Helmut (1963): Teorías de la personalidad. Buenos Aires: Universitaria de Buenos Aires.
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